En el 2011 la Primavera Árabe llegó a Siria. Las cosas se volvieron violentas rápidamente y para el pueblo sirio su país se volvió irreconocible prácticamente de la noche a la mañana. Sameer Alfarra, un camarógrafo de Damasco, comparte sus recuerdos personales de la larga guerra y su esperanza de que la paz regrese a su tierra natal, mientras dos excombatientes del Ejército Árabe Sirio hablan de las cicatrices que les dejó la guerra: las que resultan visibles y las que no lo son tanto.