A sólo una hora en avión de Moscú, se encuentra la Provincia de Penza, cuya capital se vuelve moderna, pero sin abandonar sus ricas huellas del pasado. Cuna de Mijaíl Lérmontov, uno de los mayores poetas rusos, y también de los creadores de una bellísima artesanía de cristal tradicional, es como una máquina del tiempo que nunca deja de funcionar.