Esta tesis consistió en el estudio del aroma de la sidra natural, mediante la aplicación de la técnica conocida como olfatometría a un elevado número de muestras. A lo largo del trabajo se han estudiado las siguientes fuentes de variación: origen, estado de maduración, crianza sobre borras y conservación en botella. El análisis de sidras asturianas y vascas en diferentes grados de maduración permitió obtener unos perfiles aromáticos característicos en función de su origen, con el fin de que puedan diferenciarse de manera objetiva.