Un viejo conocido le da a Ali una preocupante pistas sobre el posible paradero de su hermano Suleyman. En prisión, a Uygus se le acaba la paciencia y decide hablar con Kurtbey. Cuando parecía que el Piloto estaba ya cerca de conseguir la total aceptación de los madres de Duygu, una inesperada visita altera su paz.