Tras tener que huir forzosamente a Madrid, Elena, junto a su fiel sirvienta, consigue encontrar y reformar un antiguo restaurante abandonado propiedad de Julio Moreno.Pero los problemas económicos de Julio con un peligroso usurero ponen en peligro el sueño de la marquesa que, además, tendrá que averiguar quién es el responsable del secuestro de Cecilia.