Una tormenta afecta a los aparatos de una clínica privada, que se ve obligada a ingresar a sus pacientes en el Hospital Central. Para soportar la avalancha de pacientes, el equipo médico del hospital adopta medidas de emergencia y habilita la cafetería como improvisada sala de curas. Ante este hacinamiento de pacientes, Vilches polemiza con el director de la clínica privada acerca del trato que deben recibir los pacientes que vienen de su clínica.