Alba acaba de mudarse a Bellavista, donde ha inaugurado una tienda de antigüedades con su amiga Andrea. Entre sus deseos están llevar una vida tranquila y quién sabe si enamorarse. Sin embargo, no es una chica normal: puede ver y sentir la presencia de personas fallecidas. Siempre ha convivido con ellas, pero ahora ha llegado el momento de que una de estas almas acuda a ella pidiendo su ayuda: Zoe, una chica que murió dejando atrás asuntos pendientes con Natalia, su hermana gemela. No sin dificultades, Alba mediará entre ambas para conseguir que Zoe salde sus deudas con su familia y pueda avanzar y alcanzar el descanso eterno.