En 1999, Emilio y Juan Carlos decidieron abrir la Carpintería Artesanal Hermanos Cordobés Ordiales, aunque previamente había una generación anterior de silleros ambulantes. Actualmente realizan todo tipo de trabajos de madera como cocinas o muebles, pero siguen manteniendo viva la tradición de elaborar sillas de enea, tal y como se hacían antaño.