Jaime Torralba ha pasado de alumno a director de un colegio extremeño distinto. Un proyecto que pretende abarcar a la persona en su conjunto y no ceñirse solo a la parte más académica. Cuenta con una residencia de casi 200 alumnos, que acoge a chicos y chicas de diferentes puntos de la región e incluso del país y que es parte de lo que hace tan singular a este centro. Alumnos que en su mayoría comienzan en primero de la ESO con 12 años y salen en segundo de Bachillerato, habiendo vivido muchas experiencias entre alumnos, familias y personal docente gracias en parte al amplio abanico de actividades. Hasta 2002 fue un colegio masculino. Fue este año cuando comenzó con la educación mixta, ejemplo de su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. El éxito de su gestión se basa en la comunicación y la confianza entre gerencia, educadores y familias.