Almansa se concibió en los años 50 como una zona de experimentación para implantar las más modernas técnicas agrícolas fruto del denominada Plan Badajoz. Con un emplazamiento especial en el que se divisaban todas las tierras de alrededor, se comenzó a construir un pueblo. Pero este desarrollo no terminó de cuajar en Almansa y su desaparición fue un proceso lento que se produjo durante diez o quince años. A principios de los setenta ya no había habitantes en el pueblo. Junto a todos los protagonistas de aquellos años compondremos un retrato de una época dorada en el desarrollo de las zonas rurales de nuestra región, de posibles proyectos para el futuro y conoceremos una zona de Extremadura en la que, a día de hoy, solo existe un recuerdo arquitectónico de lo que fueron.