A comienzos de 2016, Masoud Aqil huye de Siria por la ruta de los Balcanes buscando asilo en Alemania. El joven kurdo trae consigo valiosa información sobre terroristas de Estado Islámico que, como él, llegaron a Europa por los Balcanes; datos de primera mano que transmite a las autoridades alemanas. Él mismo escapó del terror de EI, ya que estuvo preso en cárceles de islamistas durante 280 días.