Los minoristas rurales viven tiempos difíciles. Cada vez más personas abandonan el campo y los pequeños comerciantes no pueden mantenerse a flote. El carnicero Böbel, de Rittersbach en Franconia, comprendió que hacía falta una nueva estrategia para cambiar la tendencia. Hoy sus clientes pueden crear sus propias salchichas en internet y él se las sirve en todo el mundo.