Las tormentas de pedrisco están arrasando el campo aragonés. Durante la primavera y el inicio del verano más de 100.000 hectáreas han sufrido daños de diversa consideración, principalmente en cereal y frutales. Decenas de localidades han padecido los avatares de un granizo que ha llegado mucho antes de lo habitual y con una virulencia muy fuerte, en algunos casos.