Situada en la comarca del Jiloca y con apenas 60 habitantes censados, Cutanda está volcado en reivindicar su historia. Y no es para menos. Su batalla, librada en sus alrededores entre las tropas de Alfonso I el Batallador y los almorávides de Ibrahim Ibn Yusuf el 17 de junio de 1120, fue crucial para la consolidación de las fronteras y posterior expansión del Reino de Aragón, pero ni mucho se sabe de ella ni muchos la conocen.