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Mirar un cuadro

Serie dirigida por Alfredo Castellón cuya finalidad es ayudar a percibir y conocer mejor, a través de los comentarios de diferentes personajes del mundo de la cultura, el valor plástico de un total de 109 obras de arte del Museo del Prado y otros museos españoles. Fue emitida por TVE entre 1982 y 1984 y entre los meses de febrero y octubre de 1988.

País: España
Idioma: Español
Contenido: Reportajes
Tema: Arte
URL: http://www.rtve.es/alacarta/videos/mirar-un-cuadro/

Episodios disponibles para ver online

Fray Francisco Zumel y otros monjes (Zurbarán)
Ésta parece una de las típicas figuras zurbanarescas, pintor de frailes y monjes. Pertenece a una serie de mercedarios insignes, que fue situada en la biblioteca del convento de la Merced Calzada de Sevilla. De allí pasó a la Real Academia madrileña, junto con otros lienzos de la serie, titulados Fray Jerónimo Pérez y Fray Pedro Machado. El mérito de este fraile, Francisco Zumel, fue notorio en su época. Nacido en Palencia en el año 1540, murió en 1607, es decir, que Zurbarán no pudo conocerlo ni retratarlo, aunque pudo basarse en descripciones de sus compañeros. La Orden mercedaria tuvo un importante papel en la Reconquista española, puesto que era militar a la vez que religiosa. Este prestigio militar lo mantuvo a lo largo de su existencia. Fray Francisco Zumel llegó a alcanzar el grado de General de la Orden en 1593, al servicio de Felipe II. Antes ya había gozado de una brillante carrera como catedrático de la Universidad de Salamanca y consejero de Felipe II. Dado su poder militar
El sueño del caballero (Antonio de Pereda)
Antonio de Pereda realizó lienzos sobre diversos géneros, entre ellos, la naturaleza muerta con sentido moralizante o "vanitas". El Sueño del Caballero, tradicionalmente atribuido a este pintor, presenta una composición con una "vanitas", algo frecuente en el Barroco. Trata acerca de la vanidad del mundo, que nos llena de bienes efímeros que no proporcionan una ganancia trascendente: amor, belleza, dinero, placer... todo perece tras la muerte y sólo la esencia del ser humano permanece frente al mundo. La manera de hacer visible este complejo ideario moral estaba sistematizada por los pintores, que incluían un repertorio de objetos que simbolizaban las diferentes facetas de la vida que no permanecen más allá. Pereda sigue el estilo propio de la "vanitas" para realizar una de las más complejas y ricas composiciones sobre el mismo. El lienzo, que también se conoce como el Desengaño del Mundo, presenta a un joven y apuesto caballero, ricamente ataviado, que se ha quedado dormido y presumib
Marino vasco (Ramón de Zubiaurre)
Ramón de Zubiaurre nace en Garay, Viazcaya, en 1882. El menor de los hermanos Zubiaurre trabajó y expuso en estrecho contacto con su hermano Valentín de Zubiaurre a lo largo de toda su vida. Desde los inicios de su carrera, la evolución artística de Ramón de Zubiaurre está muy ligada a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y a la vida cultural madrileña. En 1905 termina su formación en la Academia de San Fernando, traladándose a París completar su formación. Posteriormente se estableció en Madrid, donde muere en 1969.'Marino vasco' data de 1924. Técnica: Óleo sobre lienzo. Dimensiones: 202 x 153 cm / Con marco: 209 x 160 cm. En la actualidad se encuentra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid.Cuadro comentado por Nestor Basterretxea.
Duelo a garrotazos (Goya)
El conjunto de catorce escenas al que pertenece esta obra se ha popularizado con el título de Pinturas Negras por el uso que en ellas se hizo de pigmentos oscuros y negros y, asimismo, por lo sombrío de los temas. Decoraron dos habitaciones, en las plantas baja y alta, de la conocida como Quinta del Sordo, casa de campo a las afueras de Madrid, junto al río Manzanares, conocida por ese nombre antes de su adquisición por Goya en 1819. Se conocen fotos del conjunto in situ, realizadas hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent (1816-1886), y se incluyeron por primera vez en el catálogo del Museo del Prado de 1900. La casa fue derribada hacia 1909. Las Pinturas Negras se pintaron directamente sobre la pared seca, no al fresco, y en la mezcla de los pigmentos se utilizó el óleo. Con anterioridad, en algunos de los paños de los muros, en ambos pisos, hubo otras escenas de difícil interpretación, posiblemente paisajes de colorido claro con pequeñas figuras, puestas de manifiesto por l
Los querubines (Anónimo del siglo XII)
Al pie del pueblo de Escalarre, en la Guingueta d'Àneu, se encuentra el santuario de Santa María, una construcción románica fechada en 1149. Entre las pinturas de su ábside -hoy conservadas en el Museo Nacional d'Art de Catalunya como las de San Clemente y Santa María de Tahull- destacan estos querubines de seis alas desplegadas y repletas de ojos; en sus manos encontramos trozos de carbón ardiente con el que purifican los labios de los profetas Elías e Isaías, postrados humildemente ante ellos.Comentado por Albert Porta 'Zush'.
La pradera de San Isidro (Aureliano de Beruete y Moret)
Representación de la pradera de San Isidro con el horizonte de Madrid al fondo, en el que se pueden reconocer las siluetas del Palacio Real, a la izquierda, la Iglesia de San Andrés y la gran cúpula de San Francisco el Grande.En primer plano, los árboles de hojas marrones delatan la estación en la que fue pintado el cuadro, quizás otoño o invierno y la cantidad de gente reunida quizás haga referencia a una festividad.Este cuadro fue donado al desaparecido Museo de Arte Moderno por María Teresa Moret en 1922.Cuadro comentado por Lucio Muñoz.
La coronación de la Virgen (Velázquez)
Cuadro de devoción privada de Isabel de Borbón, esposa de Felipe IV, en el que destaca el equilibrio y la serenidad de la composición, llamada a la meditación sosegada e íntima.Como precedentes formales se han apuntado pinturas y estampas de varios autores: El Greco, Martin de Vos o incluso Rubens, aunque en todo caso la interpretación personal de Velázquez supera cualquier filiación.Tanto la disposición de los personajes sagrados y el gesto de la Virgen como el tono rojizo de las vestiduras son posiblemente una sutil alusión al temprano culto al Corazón de María.Pintado para el oratorio del cuarto de la Reina en el Alcázar madrileño.Cuadro comentado por Julia Castillo.
Santa Bárbara (Maestro de Flemalle)
Santa Bárbara aparece leyendo junto a una chimenea en una rica estancia. La clave de su identificación se encuentra tras la ventana abierta al paisaje, donde ser puede ver la torre, atributo habitual de la santa. En ella fue encerrada por su padre Dióscoro para evitar que se convirtiera al cristianismo.La pintura de Campin es uno de los mejores ejemplos de la habilidad de los primitivos flamencos en la representación de interiores, siendo por ello modelo de muchos cuadros posteriores. Se observan características propias del artista, como el rostro de facciones anchas y la forma de los plegados, así como el interés por transcribir las calidades de cada materia.La tabla es pareja del San Juan Bautista y el maestro franciscano Enrique de Werl y ambas formaban las puertas de un tríptico del que se ha perdido la tabla central.Cuadro comentado por María Zambrano.
La mujer barbuda (Ribera)
Este cuadro representa a Magdalena Ventura, llamado coloquialmente "La Barbuda". Esta mujer fue invitada al Palacio Real de Nápoles por el virrey, Fernando Afán de Ribera y Enríquez, III Duque de Alcalá cuando éste supo de su existencia para ser retratada por José de Ribera, de quien era mecenas. Existe documentación que constata la realización de este cuadro cinco días antes de firmarlo y fecharlo. El cuadro pasó por descendencia familiar del V Duque de Alcalá a su hijo el VI Duque de Alcalá y VIII Duque de Medinaceli. El único momento en que sale el cuadro de la colección familiar es durante los años de la invasión napoleónica, cuando en 1808 el Museo de Napoleón en París se apropia de él. Luis XVIII restituyó el cuadro cinco años más tarde y aparece citado en los catálogos de la Academia de San Fernando de 1818 a 1829. No fue hasta 1829 que la familia de Medinaceli lo recuperó. La información sobre quién era el artista, quién era el patrón que le encargó el cuadro y la historia de l
La fragua de Vulcano (Velázquez)
El dios Apolo, coronado de laurel y vestido con túnica anaranjada, entra en la fragua de Vulcano para avisarle del adulterio de su esposa Venus, diosa de la belleza, con Marte, dios de la guerra.Apolo, dios de la poesía y de la música, conocedor de la verdad representa la superioridad de las Artes frente a la Artesanía, representada en Vulcano, dios romano del fuego y protector de los herreros. Esta obra, ideada totalmente por Velázquez sin mediación de encargo alguno, encierra una alabanza a su profesión de artista elevando la pintura al nivel de la poesía y la música, y distanciándola de la práctica artesana.Destacan en esta obra, realizada en Roma durante el primer viaje de Velázquez a Italia, las referencias a la estatuaria grecorromana en el tratamiento de los desnudos y al barroco clasicista italiano. La composición está basada, aunque ampliamente modificada, en un grabado de Antonio Tempesta.Este lienzo fue adquirido por Felipe IV en 1634, citándose en el inventario de 1701 del
La pradera de San Isidro (Goya)
La Pradera de San Isidro recrea la zona de Madrid situada entre la ermita de San Isidro y el río Manzanares, con la vista de la ciudad al fondo, en la que se reconocen los principales monumentos, desde el Palacio Real, a la izquierda, hasta la gran cúpula de la iglesia de San Francisco el Grande, a la derecha. La muchedumbre aparece representada durante la festividad del santo labrador, patrono de Madrid, que se celebra el 15 de mayo. Se trata del boceto preparatorio para la escena principal del conjunto de tapices pensados para la decoración del dormitorio de las Infantas, las hijas del futuro Carlos IV (1748-1819) y María Luisa de Parma (1751-1818), en el Palacio de El Pardo en Madrid. Goya recibió el encargo en 1787, pero la muerte de Carlos III, en diciembre del año siguiente (1716-1788), interrumpió este proyecto, ya que su sucesor, Carlos IV, favoreció otros Sitios Reales, como el Palacio de La Granja, el Palacio de Aranjuez y El Escorial. Se conocen cinco bocetos, tres en el Mus
El caballero de la mano en el pecho (El Greco)
Retrato de personaje desconocido, vestido con traje negro de cuello y puños de encaje y luciendo colgante y espada, detalle que destaca su condición de caballero. Una de las obras maestras del Renacimiento español y una de las más divulgadas de la producción de El Greco.Pintada en los primeros años del artista en Toledo, El caballero de la mano en el pecho se distingue por la expresividad de la mirada que el personaje mantiene fija en el espectador y el naturalismo en el gesto de la mano.Existen muy diversas interpretaciones entorno a la identidad del personaje y al significado del gesto, afirmando algunos que simboliza diferentes estados, como arrepentimiento o un juramento. Aunque existan dudas razonables, se ha llegado a identificar al caballero con Juan de Silva y Ribera, III marqués de Montemayor, alcalde del Alcázar de Toledo.Esta obra procede de la Quinta del duque del Arco en el Pardo (Madrid).Cuadro comentado por Francisco Umbral.
El rey Carlos II (Carreño de Miranda)
Retrato de Carlos II (1661-1700), hijo de Felipe IV (1605-1665) y Mariana de Austria (1634-1696), último Rey de la dinastía de los Austrias en España. El Monarca aparece vestido de negro y luciendo la condecoración del Toisón de Oro al cuello, orden borgoñona a la que pertenecía y que fue introducida en España por Felipe el Hermoso (1478-1506).La escena se desarrolla en el Salón de los Espejos del desaparecido Alcázar de Madrid, donde aparecen las consolas sostenidas por leones de bronce que hoy en día se conservan en el Palacio Real de Madrid y en el Museo del Prado.Se conservan numerosos cuadros similares a éste, como el del Museo de Berlín, fechado en 1673, y otros dos del Museo del Prado. El primero y prototipo fue seguramente el perteneciente a las colecciones del Museo de Bellas Artes de Asturias en Oviedo, fechado en 1671.Esta obra se cita en 1734 en el Alcázar de Madrid y en 1794 en el Palacio del Buen Retiro.Cuadro comentado por Francisco Ayala.
Una manola. Doña Leocadia Zorrilla (Goya)
El conjunto de catorce escenas al que pertenece esta obra se ha popularizado con el título de Pinturas Negras por el uso que en ellas se hizo de pigmentos oscuros y negros y, asimismo, por lo sombrío de los temas. Decoraron dos habitaciones, en las plantas baja y alta, de la conocida como Quinta del Sordo, casa de campo a las afueras de Madrid, junto al río Manzanares, conocida por ese nombre antes de su adquisición por Goya en 1819. Se conocen fotos del conjunto in situ, realizadas hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent (1816-1886), y se incluyeron por primera vez en el catálogo del Museo del Prado de 1900. La casa fue derribada hacia 1909. Las Pinturas Negras se pintaron directamente sobre la pared seca, no al fresco, y en la mezcla de los pigmentos se utilizó el óleo. Con anterioridad, en algunos de los paños de los muros, en ambos pisos, hubo otras escenas de difícil interpretación, posiblemente paisajes de colorido claro con pequeñas figuras, puestas de manifiesto por la
Juana Pacheco (Velázquez)
Posible retrato de Juana Pacheco (1602 -1660), esposa de Velázquez e hija de su maestro Francisco Pacheco (1564-1644).Aunque tal identificación no ha podido ser probada, en 1746 la obra aparece ya titulada como ¿la mujer de Velázquez¿ y, el carácter intimista y cotidiano del lienzo, revela la cercanía que el pintor tenía con la modelo.Doña Juana aparece caracterizada como un personaje bíblico, una sibila o una profetisa, aunque el objeto que sujeta entre sus manos, una tabla o paleta, también ha propiciado su identificación como la musa de la Historia, Clío, o una alegoría de la Pintura.Este cuadro fue adquirido por Isabel de Farnesio, como revela el inventario de 1746 de su colección en el Palacio de la Granja de San Ildefonso. En 1814 aparece ya en el Palacio Real de Madrid.Cuadro comentado por Enrique Azcoaga.
El juicio de Paris (Rubens)
La rivalidad entre las diosas Minerva, Venus y Juno por ser la más bella debía ser resuelta por el pastor Paris. Éste, hijo de Priamo, entregaría una manzana de oro con la inscripción "a la más bella", a aquella que a su juicio lo mereciera.El pastor reflexiona sentado bajo un árbol mientras Mercurio, como mensajero de los Dioses, porta el fruto dorado de la discordia. Las diosas esperan el juicio intentando convencer al joven. Minerva, con armadura y una lechuza, le anuncia el éxito en la guerra; Venus, acompañada de Cupido, le ofrece por esposa a la mujer más bella; y Juno, identificable por el pavo real, le promete la grandeza. La elegida será Venus, con cuya ayuda, Paris raptará a Helena provocando la guerra de Troya y el odio de las otras diosas, tal y como se relata en La Iliada de Homero (Iliada XXIV-XXV)Realizado por Rubens en su última etapa, toma a su segunda esposa Helène Fourment como modelo para la diosa Venus. Se ha supuesto que la realización del paisaje se deba a la col
Autorretrato (Alberto Durero)
Durero se retrata como un gentiluomo, vestido con tonos claros y con sus mejores galas. Lleva jubón abierto blanco y negro y gorra con borla de listas en los mismos colores, camisa con una cenefa bordada en oro, y cordón de seda con cabos azules y blancos sujetando una capa parda colocada sobre el hombro derecho. El pintor cubre las manos con las que trabaja con guantes grises de cabritilla, propios de un alto estatus social, con la intención de elevarse de artesano a artista y situar la pintura entre las artes liberales, como en Italia. Aparece en el interior de una estancia comunicada con el exterior por la ventana abierta en la pared del fondo. Durero incorpora la monumentalidad italiana en las verticales y horizontales con que ordena el marco de la ventana, presentes también en la pose que repite la forma en L de aquél en el busto, apoyado firmemente en el brazo que descansa en el antepecho. Y tampoco olvida algo que es propio de sus retratos, realizados con una precisión minuciosa
San Eloy en su taller de orfebre (Tadeo Gaddi)
Esta obra junto a San Eloy ante el rey Clorario y los Funerales de San Eloy formaban parte de una misma predela. El Maestro de la Madonna della Misericordia, se caracterizó por la solidez de sus figuras de rostro cuadrangular y el uso de una gama cromática sencilla y pura. Esta obra constituye una de las pocas imágenes del Trento de un artista trabajando, en la que destaca el tapiz con dibujos geométricos sobre el que el santo orfebre y sus ayudantes labran la silla de montar del rey Clotario, similar a los realizados en la Anatolia Occidental, que conocieron gran difusión en la Europa de los siglos XIV y XV (Texto extractado de Falomir Faus, M.: Pintura italiana del Renacimiento. Guía, Museo del Prado, 1999, p. 28).Cuadro comentado por Amadeo Gabino.
La Trinidad (El Greco)
El Padre Eterno, tocado con mitra oriental, recoge en su regazo el cuerpo de Cristo. Sobre su cabeza aparece la paloma del Espíritu Santo, mientras seis ángeles mancebos rodean la escena. A los pies de Jesús y bajo el manto de Dios Padre, aparecen varias cabezas de querubines.Basada en un grabado de Alberto Durero, es uno de los primeros encargos de El Greco en Toledo. El artista armoniza los conceptos de dibujo y color desarrollados respectivamente en el foco romano y veneciano. En los diferentes colores de los mantos destaca la contrastada gama de su paleta, que entronca con la de Tintoretto. También se pueden apreciar ecos de la obra de Miguel Ángel en la vigorosa anatomía de Jesús.La obra fue pintada para el ático del retablo del altar mayor de la Iglesia de Santo Domingo el Antiguo de Toledo, por encargo de Diego de Castilla, deán de Toledo y albacea de doña María de Silva, enterrada en el convento. Fue adquirida en 1832 por Fernando VII al escultor Valeriano Salvatierra.Cuadro co
Procesión del Corpus (Pinazo)
Ignacio Pinazo Camarlench (1849-1916) es uno de los mejores pintores europeos de su época. La extensa y plural creación de Pinazo puede desorientar al historiador que se acerque a ella con una visión lineal de la pintura del siglo XIX, ignorando las contradicciones y lo heterogéneo del arte de esa centuria. En ocasiones se han venido casi a trazar dos perfiles artísticos de Pinazo: uno lo describe como autor de pintura realista, más académico y hasta cierto punto complaciente con las exigencias de una clientela anclada en unos gustos convencionales que podría sentirse identificada con sus pinturas de historia y retratos; el otro lo presenta como un artista moderno y vanguardista, autor de una pintura más abocetada, basada en la primacía de la mancha libre y antiacadémica, que es la que nos desvela al verdadero artista, y a través de la cual se aproxima al gusto contemporáneo. Cuadro comentado por Aguilera Cerni.
Saturno devorando a su hijo (Goya)
El conjunto de catorce escenas al que pertenece esta obra se ha popularizado con el título de Pinturas Negras por el uso que en ellas se hizo de pigmentos oscuros y negros y, asimismo, por lo sombrío de los temas. Decoraron dos habitaciones, en las plantas baja y alta, de la conocida como Quinta del Sordo, casa de campo a las afueras de Madrid, junto al río Manzanares, conocida por ese nombre antes de su adquisición por Goya en 1819. Se conocen fotos del conjunto in situ, realizadas hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent (1816-1886), y se incluyeron por primera vez en el catálogo del Museo del Prado de 1900. La casa fue derribada hacia 1909. Las Pinturas Negras se pintaron directamente sobre la pared seca, no al fresco, y en la mezcla de los pigmentos se utilizó el óleo. Con anterioridad, en algunos de los paños de los muros, en ambos pisos, hubo otras escenas de difícil interpretación, posiblemente paisajes de colorido claro con pequeñas figuras, puestas de manifiesto por l
La marquesa de Lazán (Goya)
La fecha de este retrato está comprendida entre 1800 y 1804, y está considerado uno de los rétratos femeninos más hermosos de Goya, y que estuvo atribuido a su ayudante Esteve por el historiador Martin Soria. El retrato de la marquesa de Lazán nos sorprende por su aspecto de aparición repentina, surgiendo de la sombra del fondo por un vivo rayo de luz que hace brillar su rostro gracioso y feroz a la vez (suma del erotismo goyesco), su abundante seno, levantado por el alto cinturón a la última moda francesa, y su traje de seda blanca, bordado en oro, dejando en sombra parte de la falda, con unos increibles efectos de dorado oscuro en las cenefas, a modo de guirnaldas, de la parte baja. Las mangas cortas dejan lucir unos brazos redondos y firmes; el izquierdo pende a lo largo del traje, posando levemente en el muslo la mano pequeña y gordezuela; menos acertada en la derecha, por el aspecto, como de garra, que le impone la postura de ese brazo, apoyado en el alto respaldo de un sillón sob
La piedad (Roger van der Wyeden)
Conocida desde mediados del siglo XIX, la composición de esta tabla atribuida a Roger van der Weyden deriva del panel central de el Tríptico de Miraflores en el Gemäldegalerie Staatliche Museen de Berlín, realizado por Weyden entre 1440 y 1444, año en que consta que el rey Juan II de Castilla lo destinó a la cartuja de Miraflores (Burgos). En la representación de este tema, conocido como La Piedad, el maestro de Tournai acertó a plasmar el color de María al tener por última vez el cuerpo muerto de su Hijo en sus brazos. Fue tal el éxito alcanzado con esta imagen que volvió a ser utilizada en el taller de Weyden en distintas ocasiones, aunque con variantes, ya que, como imagen de devoción, resulta adecuada para satisfacer a una clientela relativamente amplia. Debido a ello, surgió un nuevo prototipo en el que se invirtió la dirección del cuerpo de Cristo hacia la derecha, en lugar de hacia la izquierda como en Miraflores, al igual que la posición de María, y en el que se cambió también
Descanso en la huida a Egipto (Patinir)
María amamanta al Niño en primer plano. El atillo, el cesto y la jarra a sus pies aluden a la peregrinación de la Sagrada Familia a Egipto. San José aparece representado a la izquierda con un cántaro de leche. Distribuidos en el paisaje aparecen episodios relacionados con la Huida: la matanza de los inocentes, el milagro del campo de trigo y la destrucción de los ídolos de Heliópolis.La idea de combinar la imagen de devoción de la Virgen con Niño, en primer plano, con la Huida a Egipto procede de maestros flamencos anteriores, como Gerard David.El paisaje ampliamente desarrollado al elevar la línea del horizonte, denota la mano de Patinir, aunque carece de la habitual presencia de riscos. El pintor concibe la composición como una sucesión de planos horizontales escalonados en profundidad, que, unidos a las verticales que dibujan los árboles otorgan al conjunto una sensación de serenidad y calma, mayores que las que suelen mostrar las pinturas de Patinir.Considerada obra de madurez del
La última comunión de San José de Calasanz (Goya)
La última comunión de San José de Calasanz es un óleo sobre lienzo de Francisco de Goya pintado en 1819 para las Escuelas Pías de la iglesia del Colegio de San Antonio Abad de Madrid, con destino al altar de la anexa Iglesia de San Antón una de una de las capillas laterales. Actualmente se encuentra en la Comunidad de la Residencia Calasanz que tienen los Padres Escolapios en la calle de Gaztambide, en Madrid.El fondo negro y la paleta muy oscura (apenas zonas de rojo, amarillo y carnaciones) en contraste con el hábito blanco del sacerdote, están en consonancia con las Pinturas negras que inició por estas fechas.Cuadro comentado por Manuel Alcorlo.

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