Roberto es incapaz de disparar contra Fernando y huye. Fernando lo buscará desesperadamente para que no cometa ninguna insensatez. Pero no lo encuentra, porque se ha ocultado en casa de Isidro y Pura, y Juanito el Chico le cubre. Pelayo finge no haber visto el fantasma para no tener que asumir su error delante de su mujer. Pero lo cierto es que ha quedado muy impresionado. Hipólito está terriblemente enfadado con Alicia tras haberla descubierto besándose con Camilo: más aún cuando Camilo, intentando encontrar una excusa, le ha dicho que él y Alicia son novios. Regina, sin embargo, no entiende la actitud extremada de su marido y defiende a la joven. Adriano, pese a la resistencia de Julieta, es ingresado en el hospital con un futuro incierto.